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Posicionamiento ante los Escenarios de una Empresa

La dirección de una empresa se suele sintetizar en cuatro pasos: evaluar el entorno y las propias capacidades, planificar las estrategias, dirigirlas y controlar el proceso.

El empresario debe en primer lugar diagnosticar la situación. A partir de información interna y externa a la empresa se vale, por ejemplo, de una matriz DAFO para tener una visión estratégica. Después elabora planes con la información del primer paso. Define una estructura empresarial, funciones y procedimientos, establece objetivos y reparte responsabilidades. En tercer lugar dirige a cada persona o departamento para que cumpla su cometido. Se asegura que el plan trazado se cumple. Y finamente, controla que los resultados previstos se han alcanzado y toma nota de las desviaciones para mejorar la próxima vez. Es un círculo vicioso que no acaba nunca.

DISEÑO DE ESCENARIOS

Los factores con una probabilidad de ocurrencia media dibujan cuatro escenarios. Para construir los escenarios los factores se han agrupado en dos vectores, Por un lado los asociados a la oferta y por otro los asociados a la demanda. Asimismo, en cada dimensión se ha definido ambos extremos en función de su grado de sofisticación De este modo las combinaciones entre las cuatro dimensiones sugieren la existencia de cuatro escenarios:

  1. Escenario A: Combina una oferta y demanda sofisticada. El mercado espera productos y servicios muy ventajosos y sofisticados y de continua innovación en la oferta comercial.
  2. Escenario B: Combina una oferta sofisticada con una demanda convencional. La renovación experimentada por la oferta no es secundada por la demanda.
  3. Escenario C: Se combina una demanda innovadora con una oferta tradicional. El desfase entre oferta y demanda provoca la aparición de nuevos competidores capaces de ocupar nichos de mercado en los canales de comercialización virtual.
  4. Escenario D: Combina una oferta y demanda convencional. Cambian poco las pautas de actuación y comportamiento de los agentes que intervienen en él.

Debemos analizar la situación de la empresa y definir los planes de acción que permitan aprovechar las oportunidades y afrontar las amenazas que ofrece el escenario elegido.

PRIMER PASO: La elección del escenario

La primera decisión consiste en elegir cuál de las cuatro situaciones identifica mejor el escenario al que se enfrenta su empresa. Para ello debe considerarse si su empresa encaja en la tipología industrial o 3.0 y a continuación, si el entorno en el que operará se caracterizará por una demanda convencional o sofisticada.

SEGUNDO PASO: La elección de la estrategia de la empresa

En función de cuál haya sido el resultado del paso 1, ahora debe analizarse las implicaciones que tendrá esa elección para la empresa. Los retos implícitos en el escenario obligarán a la empresa a tomar decisiones en los siguientes ámbitos:

  • Incrementar o reducir su portafolio de productos y servicios.
  • Diversificar o concentrar sus mercados.
  • Reformular o mantener su modelo de negocio.
  • Aumentar o disminuir la inversión en recursos.

TERCER PASO: La apuesta de la empresa ante el escenario

La empresa debe elegir su estrategia de posicionamiento ante los escenarios, en otras palabras, “hacer su apuesta” en función de cuán probable le aparezca cada escenario. Podemos distinguir tres tipos de posiciones:

  • Apuesta robusta: La empresa elige una estrategia que produzca resultados satisfactorios bajo todos los escenarios contemplados.
  • Apuesta por el escenario más probable: Se diseña la estrategia alrededor del escenario que la empresa considera más probable.
  • Apuesta por el mejor escenario: En el que la empresa diseña su estrategia para el escenario donde pueda establecer la ventaja competitiva más sostenible a largo plazo, dada su posición y recursos iniciales.

 

Fuente:

Informe Telematel expertise sobre el futuro de la empresa instaladora

Estudio de prospectiva sectorial 2013-2018

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